El 17 de noviembre de 2018, la Catedral de Barcelona acogió el solemne homenaje a Montserrat Caballé, una de las sopranos más extraordinarias de la historia de la ópera, fallecida un mes antes a los ochenta y cinco años. La ceremonia, organizada por la familia de la artista con la colaboración del Gran Teatre del Liceu, el Arzobispado de Barcelona y RTVE, reunió a numerosas autoridades, representantes del mundo de la cultura y cientos de admiradores de la soprano.
El acto tuvo como eje central la interpretación de la Messa da Requiem de Giuseppe Verdi, una de las obras más queridas por Montserrat Caballé a lo largo de su carrera. Josep Pons dirigió a la Orquesta Sinfónica y al Coro del Gran Teatre del Liceu, reforzado por la Polifònica de Puig-reig, junto a un cuarteto de solistas formado por Ainhoa Arteta, Anna Larsson, Nikolai Schukoff y Aleksander Vinogradov. La ceremonia fue retransmitida en directo por televisión y seguida también desde el propio Liceu mediante una pantalla gigante, permitiendo que centenares de personas compartieran el homenaje.
Figura esencial en la historia del Gran Teatre del Liceu y una de las grandes embajadoras internacionales de la cultura catalana, Montserrat Caballé mantuvo una vinculación excepcional con el teatro durante más de cinco décadas. Este homenaje se convirtió en uno de los actos institucionales y musicales más importantes dedicados a la soprano, poniendo de manifiesto el poder de la música como espacio de memoria, reconocimiento y emoción compartida.