Los días 17, 18 y 19 de noviembre de 2023, Josep Pons regresó al podio de la Orquesta Nacional de España, formación de la que había sido director titular, con un programa concebido como un recorrido entre la introspección, la muerte y el éxtasis. Los conciertos se celebraron en el Auditorio Nacional de Música de Madrid y reunieron obras de Richard Wagner, Juan José Colomer, Wolfgang Amadeus Mozart y Alexander Scriabin.
La velada se abrió con el Preludio y muerte de Isolda de Tristan und Isolde, una de las páginas más intensas de Wagner, en la que el amor y la muerte confluyen a través de un prolongado proceso de tensión y liberación. La dirección de Josep Pons propuso una lectura profunda y contenida, dejando que la música avanzara con naturalidad y preservando el equilibrio entre la emoción y la claridad del discurso orquestal.
A continuación se interpretó El silencio después, de Juan José Colomer, obra encargada por la Orquesta Nacional y construida sobre poemas de Javier Bonet Silvestre. La partitura aborda el suicidio y el sufrimiento psicológico mediante una escritura directa y expresiva, con la participación de la mezzosoprano Maite Beaumont y el barítono Joan Martín-Royo.
El Concierto para piano n.º 23 en la mayor, K. 488, de Mozart, contó con Nelson Goerner como solista. Josep Pons prestó una atención especial al diálogo entre el piano y los instrumentos de viento, uno de los elementos esenciales de la obra, acompañando una interpretación marcada por la transparencia, la introspección y el carácter íntimo del movimiento central.
El programa culminó con El poema del éxtasis, de Scriabin, una obra de gran exuberancia armónica y orquestal. La crítica destacó especialmente la planificación de la interpretación, la capacidad de Josep Pons para construir los sucesivos clímaxs y la respuesta de la Orquesta Nacional, que ofreció una de sus actuaciones más destacadas de la temporada.
Este regreso al podio de la Orquesta Nacional confirmaba la continuidad de un vínculo artístico construido a lo largo de los años. Más allá del reencuentro institucional, el concierto puso de manifiesto la complicidad entre Josep Pons y una formación con la que ha compartido algunos de los proyectos más importantes de su trayectoria sinfónica.