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Parsifal llega a Montserrat en el marco de su Milenario

El 1 de mayo de 2025, la Basílica de Santa María de Montserrat acogió una interpretación en versión de concierto de Parsifal, de Richard Wagner, bajo la dirección de Josep Pons. La velada formaba parte del Festival de Música del Milenario de Montserrat y fue posible gracias a la colaboración entre la Abadía de Montserrat, la Fundación Salvat y la Jove Orquestra Nacional de Catalunya.

El programa reunía el preludio del primer acto y el tercer acto completo del último drama musical de Wagner. La interpretación corrió a cargo de la JONC, la Escolanía de Montserrat, la Schola Cantorum y el Cor de Cavallers, formado por antiguos escolanes. El reparto estuvo encabezado por Nikolai Schukoff como Parsifal, Albert Dohmen como Gurnemanz y José Antonio López como Amfortas, con una breve intervención de Isabelle Cals en el papel de Kundry.

La presencia de la JONC otorgaba al proyecto un significado especialmente personal. Josep Pons fue el director fundador de la formación, creada en 1993, y asumió su dirección artística hasta 2001. El reencuentro con la orquesta en un proyecto de esta dimensión establecía un vínculo entre los inicios pedagógicos de su trayectoria y una de las grandes obras del repertorio wagneriano.

La elección de Parsifal respondía asimismo a la vinculación simbólica de la obra con Montserrat. La montaña ocupó un lugar destacado en el imaginario del Romanticismo alemán a través de los escritos de Wilhelm von Humboldt y Johann Wolfgang von Goethe, que ayudaron a difundir su dimensión espiritual y legendaria. Esta tradición ha alimentado la identificación entre Montserrat y el Montsalvat wagneriano, el castillo sagrado donde se custodia el Santo Grial.

Wagner definió Parsifal, su última obra escénica, como un «festival escénico sagrado». El tercer acto, centrado en la compasión, la redención y la renovación espiritual, adquiría una intensidad especial dentro de la Basílica de Montserrat, donde el significado de la partitura dialogaba directamente con el espacio, la tradición monástica y las celebraciones del Milenario.

La convocatoria despertó una gran expectación. Cerca de dos mil personas siguieron el concierto: unas setecientas desde el interior de la basílica y más de un millar mediante una pantalla instalada en la plaza de Santa María. La interpretación también fue retransmitida por La Xarxa de Comunicació Local y a través del canal de YouTube de la Abadía de Montserrat.

Con esta interpretación, Parsifal llegaba por primera vez a la montaña tradicionalmente vinculada con su universo simbólico. El concierto se convirtió así en una de las citas musicales más singulares del Milenario de Montserrat, uniendo la música de Wagner, la formación de nuevas generaciones y la dimensión cultural y espiritual de la Abadía.