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El Gran Teatre del Liceu dedica una exposición a Josep Pons en el Salón de los Espejos

El Gran Teatre del Liceu dedica una exposición a Josep Pons en el Salón de los Espejos con motivo de la culminación de su etapa como director musical titular de la institución. La muestra propone un recorrido por sus catorce años al frente del proyecto musical del teatro, destacando los principales hitos de un periodo que ha contribuido decisivamente a la transformación artística de sus formaciones estables.

La exposición reúne fotografías, documentos, programas de mano, grabaciones y otros materiales que permiten recorrer la evolución del trabajo desarrollado desde su incorporación al Liceu en 2012. El recorrido pone de relieve tanto las grandes producciones operísticas como los proyectos sinfónicos, las iniciativas pedagógicas y la consolidación de la Orquesta Sinfónica y el Coro del Gran Teatre del Liceu.

Durante este periodo, Josep Pons ha impulsado una profunda renovación artística de las formaciones musicales del teatro, ampliando su repertorio, reforzando la plantilla y consolidando una identidad sonora propia reconocida tanto por el público como por la crítica. La exposición recuerda asimismo algunos de los proyectos más significativos de estos años, entre ellos el ciclo Universo Mahler, las grandes producciones de Wagner, Strauss, Debussy, Berg, Puccini, Verdi y Janáček, así como la creciente presencia del Liceu en grabaciones y proyectos audiovisuales.

La muestra ofrece igualmente una visión más personal del director, situando su etapa en el Liceu dentro del conjunto de su trayectoria y de su manera de entender la dirección musical como un proyecto de largo recorrido construido junto a los músicos.

Instalada en uno de los espacios más emblemáticos del teatro, la exposición permite descubrir la dimensión artística y humana de una etapa que forma parte de la historia reciente del Gran Teatre del Liceu y que ha contribuido a reforzar el papel de sus formaciones musicales en el panorama operístico europeo.

Más que una retrospectiva, la exposición constituye un reconocimiento institucional a una trayectoria compartida con los músicos, los equipos artísticos y técnicos y todas las personas que han hecho posible el desarrollo del proyecto musical del Liceu durante los últimos catorce años.