Del 29 al 31 de mayo de 2026, Josep Pons regresó al podio de la Orquesta Nacional de España para dirigir el Concierto Sinfónico 22 de su temporada en el Auditorio Nacional de Música de Madrid. El programa proponía un recorrido entre la música teatral de la corte francesa, el clasicismo vienés y la mirada irónica y refinada de Richard Strauss sobre el universo de Molière.
La velada se abría con la Marche pour la cérémonie des Turcs, de Jean-Baptiste Lully, escrita para la comedia-ballet Le Bourgeois gentilhomme. Creada en colaboración con Molière y estrenada en 1670, esta página combina solemnidad, ritmo y una deliberada dimensión paródica en la representación de la ceremonia turca imaginada para el teatro de la corte de Luis XIV.
A continuación, la violinista Valerie Steenken intervenía como solista en el Concierto para violín n.º 3 en sol mayor, K. 216, de Wolfgang Amadeus Mozart. Compuesto en 1775, cuando Mozart tenía diecinueve años, el concierto destaca por su elegancia melódica, la naturalidad del diálogo entre el violín y la orquesta y la combinación de brillantez, lirismo y vitalidad rítmica.
La segunda parte estaba dedicada a la suite El burgués gentilhombre, op. 60, de Richard Strauss. La partitura surgió de la colaboración del compositor con el escritor Hugo von Hofmannsthal y recupera el espíritu de la comedia de Molière mediante una escritura que combina referencias a la música barroca con el virtuosismo, el humor y la sofisticación orquestal característicos de Strauss.
La presencia de Lully y Strauss en un mismo programa permitía escuchar dos aproximaciones separadas por más de dos siglos a una misma obra teatral. La música original de la corte francesa dialogaba así con la reinterpretación neoclásica de Strauss, mientras que el concierto de Mozart aportaba un espacio de luminosidad y equilibrio entre ambas.
Al frente de la Orquesta Nacional, Josep Pons puso de relieve la diversidad de estilos del programa, adaptando el sonido de la formación a la precisión rítmica de Lully, la transparencia del lenguaje mozartiano y la riqueza tímbrica de Strauss. El concierto suponía un nuevo reencuentro con una institución de la que fue director titular entre 2003 y 2011 y con la que mantiene una relación artística continuada.
La interpretación del 31 de mayo fue grabada y emitida posteriormente por el programa Fila cero de Radio Clásica, permitiendo recuperar íntegramente un concierto que reunía tres épocas y tres formas distintas de entender la música vinculada al teatro.