En enero de 2021, Josep Pons debutó al frente de la Orchestre Philharmonique de Monte-Carlo, una de las grandes formaciones sinfónicas europeas. El concierto, celebrado en el Auditorium Rainier III, supuso el inicio de su colaboración con la orquesta monegasca y un nuevo hito en su trayectoria internacional.
El programa proponía un diálogo entre el repertorio francés y español con obras de Maurice Ravel, Claude Debussy y Manuel de Falla, compositores estrechamente vinculados a la trayectoria artística de Josep Pons. La propuesta permitía poner de relieve la riqueza tímbrica de la orquesta y profundizar en un repertorio que ocupa un lugar destacado tanto en sus conciertos como en su discografía.
La crítica especializada destacó la claridad del discurso musical, el equilibrio entre las distintas familias orquestales y el cuidado del color y del detalle, cualidades especialmente relevantes en este repertorio. Diversos medios subrayaron asimismo la compenetración alcanzada entre director y orquesta desde el primer concierto y la naturalidad con la que Josep Pons construyó el desarrollo expresivo de las obras.
Este debut representó una nueva incorporación a la extensa relación de Josep Pons con las principales orquestas europeas y reafirmó su reconocimiento internacional como uno de los intérpretes de referencia del repertorio francés y español.